He recibido esta amable carta que me gustarÃa compartir junto con mi contestación:
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Hay una nueva carta al director:
…Estimo que dentro de nuestra actividad promotora, el área de ventas no difiere mucho de la intermediación inmobiliaria con la salvedad de la captación de producto, y sin emb argo veo que en casi todos los foros de esta revista o se nos deja fuera o simplemente se nos “Cainiza”, ¿no deberÃamos ir de la mano?
Muchas Gracias por su atención, un saludo:
Francisco Beltrán
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Estimado amigo:
Desde luego en España, la profesión de agente inmobiliario está muy diluÃda, y no resulta tan fácil delimitarla de otras profesiones colindantes como en otros mercados, en los que hay una regulación profesional que define claramente quien puede vender propiedades de terceros y quien no, y hay un criterio profesional de especialización que aquà también falta. Yo creo que en España la diferencia está entre los que venden las propiedades de las que son titulares o propietarios y los que, como los agentes, venden propiedades de terceros. Según este criterio, para los agentes inmobiliarios, los promotores no son sino unos propietarios más; unos potenciales clientes a los que no hay que “cainizarâ€, como usted indica, sino que hay que procurar prestarles el mejor servicio posible.
El problema, como usted sabe, es que los agentes inmobiliarios tienen mala prensa y poca imagen, posiblemente por culpa propia. Posiblemente por esta razón, tanto los “propietarios particulares†como los “propietarios profesionales†evitan concederles el crédito y la confianza que suponen un encargo en condiciones de exclusiva, normal en otros mercados más desarrollados. El agente inmobiliario tiene poca capacidad de asociación, lo que limita tanto sus posibilidades de prestar un buen servicio, como de imponer unas condiciones que le permitan trabajar con la seguridad de que sus trabajos, siempre a éxito, se vean recompensados con los honorarios correspondientes.
Los agentes inmobiliarios se quejan frecuentemente de esta situación en este medio que es suyo, en la seguridad de que no podrÃan hacerlo en tantas otras publicaciones de particulares o donde predominan las promotoras. Pero no es menos cierto que siempre lo hacen desde el reconocimiento de que, desde el aislamiento, el agente inmobiliario no solo está indefenso, sino que no puede justificar el valor de su trabajo.
Desde la Revista Inmobiliarios queremos ayudar y animar a este colectivo a que cree las herramientas que le permitan poder prestar este servicio de calidad que ustedes precisan, en el convencimiento de que ello servirÃa para beneficio mutuo, y el de los clientes compradores también. De esa manera sà queremos ir de la mano. Eso sÃ, siempre dejando claro que el promotor puede y debe elegir entre vender él o dar sus propiedades a vender a un agente inmobiliario, pero hacer ambas cosas a la vez, no.
Por el interés que tiene este tema, lo publicaré en el blog de www.inmobiliarios20.com, en el que igualmente le invito a realizar sus comentarios y a expresar sus opiniones.
Gracias nuevamente por su amable carta,
Fernando GarcÃa Erviti
Director de la Revista Inmobiliarios



Fernando, creo que no hacen falta muchas palabras para resumir la respuesta,
creo que con un OOOOOOOOLLLLLLLLLEEEEEEEEEEEEEEEEEEE será suficiente,
Gracias, gracias, gracias, gracias…………………………….
En los años de euforia algunos fueron estupendos clientes y buenos profesionales, otros que ahora nos buscan con insistencia sufrieron fuertes ataques de amnesia durantes los años donde todo se vendia. Como en cualquier colectivo, incluido el nuestro, de todo hay.
En cualquier caso, es cierto que pertenecemos a un mismo sector, aunque desarrollemos nuestra labor en diferentes áreas. Unos en “producción” y otros en “distribución”. La verdadera lástima es que no compartimos muchas mesas comunes, asociaciones o colectivos organizados, como ocurre en otros sectores donde los fabricantes y distribuidores (aunque mal avenidos) se sientan, discuten y llegan a algunos acuerdos sobre producción, precios, estandares de fabricación y distribución, etc.
En cualquier caso, yo diria que durante estos ultimos meses, por no decir años, a todos los actores del sector inmobiliario nos ha salido rabo, cuernos y tridente, no solo a los promotores, ni mucho menos.
Tendremos que pensar que ocurre en España, en nuestro sector para que se haya estado demonizando a los actores desde la prensa y las tribunas publicas de esta manera. ¿que hemos trasladado a la opinión pública durante estos años para generar esto??…¿que todo valÃa?? ¿que éramos unos “vivos”??¿que nos estábamos lucrando a base de bien??. pensemos cada uno en su área de actuación que es lo que ha estado pasando, qué hemos transmitido a los clientes… los juicios auque a veces excesivos o injustos no suelen ser gratuÃtos, sobre todo cuando vienen de la opinión pública en general y no solo de los medios de comunicación. ¿acaso ha exitido un descontrol en el sector?¿una alarmante falta de regulación??¿¿una excesiva facilidad de entrada y permanencia, aliñada con una permisividad vergonzante??
Reflexionemos los que consideramos esta actividad como una profesión.
El colectivo de profesionales de la intermediación falla por la falta de modelos. Nosotros mismos nos negamos el pan y la sal, los unos a los otros. Si nosotros mismos no nos respetamos, no debe extrañarnos que los de fuera no nos respeten.
Solemos decir que la solución es que “papá estado” venga a ponernos firmes. Como en el cuento de las ranas pidiendo rey, lo malo es que tengan que venir de fuera a ponernos firmes. ¿Galgos o podencos? etc.
Los inmobiliarios tenemos que ponernos de acuerdo, sà o sÃ, nosotros mismos, trabajando juntos y de forma coordinada, si queremos que los vendedores y compradores nos respeten. Más aún los compradores “corporativos”, promotoras y bancos, ellos mismos profesionales en unos sectores estructurados y coordinados, que valoran y premian la estructuración.
De nada sirve quejarnos. Creo que es demasiado tarde para enfrentarnos al problema y buscar soluciones al nivel global. Esta es una de las razones que a mà me convencen de la urgencia de atacar estos problemas desde el enfoque local.
Creo que es más facil y más posible que estas cosas se hagan en una zona concreta. No creo que ello impida que otros busquen soluciones al nivel nacional. Al final unos se apoyarán en otros, y puede que lleguen juntos a la meta. O puede que solo se salven los que trabajen en zonas en las que se organicen soluciones a nivel local.
Mirad las redes y franquicias que han fracasado a nivel nacional, pero han tenido éxito en una zona concreta. Son los agentes de esa zona los que han puesto en marcha una dinámica de grupo. Somos nosotros, y no alguien de fuera, los únicos que podemos ponernos en marcha o quedarnos parados echando la culpa a no sé quien.
Vale, no sigo… El que quiera entender que entienda. El que no quiera o no le interese aceptarlo, por favor que no me haga ni caso. Que siga quejándose de “los otros”, que son los culpables: de los clientes, de los bancos, de los promotores, de los demás inmobiliarios, del gobierno, de la franquicia…
Los demás, como dijo el otro, “no os enfoquéis en lo que los otros puedan hacer por tÃ, sino en lo que tú mismo puedes hacer ya… pero YA!“