Me maravilla cuando veo la frescura con la que algunos inmobiliarios trasladan estas ideas a sus mercados.
“Vaya perla, ¿puedo copiarlo?†dice uno de los moderadores en Sell-a-bration de una de las técnicas que presenta un panelista… “Copiar es una forma de mostrar tu admiración. Te lo agradeceré…†le responde el panelista.
En un post anterior comenté el uso que hizo Javier Rocher Arnal de la postal de Kayla que trajimos de Las Vegas, y luego la usaron también Jesús Perez de la Torre, y Juan Carlos Gallego. Y la sorpresa: ¡Funciona!
Marta Bergada me manda esta perla. El “homeâ€work se ha convertido en “deuresâ€, pero todos nos entendemos, porque creo que al final lo que premia el cliente es darse cuenta que te esfuerzas por hacer las cosas mejor… y de una forma diferente. ¡Seguro que te va a funcionar Marta! No dejes de escribirme cuando empieces a notar que la gente devuelve tu dedicación y tus esfuerzos en atención, y también afecto… y oportunidades de negocio.
Llevo siguiendo a Greg Sapp hace tiempo. Le gusta la montaña, y ha subido al Everest. Como la montaña es lo que le gusta, ha construido su imagen en base a ello. “Si he sido capaz de subir al Everest, seré capaz de vender tu casaâ€, decÃa en su publicidad.
Gregg da charlas en la iglesia y en los colegios, contando cómo su experiencia subiendo montañas le ha enseñado la importancia de planificar, prepararse y tener el equipo adecuado, trabajar duro, poner ilusión y tener metas, esforzarse… Justo lo que se necesita para vender una casa, ¿no? Puestos a elegir, si todos están en la MLS, ¿no le darÃas tu casa a Gregg, que ha demostrado algo, que es diferente a los demás, que se esfuerza…?
El otro dÃa me llamaron del colegio de mis hijos. ¿Me importarÃa dar una charla de orientación a los que entran el año que viene en la Universidad? Estoy acostumbrado a dar charlas, hablar en la tele y en la radio, y me quedé sorprendido de los nervios que me llegaron a atenazar la garganta al principio de la charla.
HabÃa otros padres que hablaron de sus carreras y trabajos. Una dijo que ella era “lo que ningún niño querÃa ser cuando fuera mayor… ¡Inspectora de Hacienda!â€. Yo les dije que era Inmobiliario. Tanto padres como hijos se retorcÃan de la risa en la forma que lo dije. Pero luego empecé a contarles lo absurdo de cómo se estaba contando esto. Y les conté cómo tenemos que adaptarnos a esta situación, y la importancia de ser flexibles. Y les hablé de cómo en Estados Unidos los inmobiliarios están preocupados por lo que ellos pueden hacer por resolver la crisis, y ayudar a la gente que tiene problemas con sus casas y sus hipotecas. Y que algunos aquà ya nos estamos poniendo en serio a ello, porque todos tenemos la responsabilidad y el deberde ser útiles con nuestro trabajo, en los tiempos difÃciles.
No se oÃa una mosca.
A la salida varios padres y profesores se me acercaron para darme la enhorabuena y las gracias por lo que habÃa contado a sus hijos. Uno me dijo que una hermana suya tenÃa un problema porque tenÃa que vender su casa y no lo conseguÃa, y que si podÃa darle mi teléfono…
Es mejor que ser Inspector de Hacienda…


