Últimamente he estado leyendo mucho a Maslow, el de la Pirámide de Valores, y la Autorrealización. Con bastante retraso me doy cuenta del origen de esa moda del “me siento realizado” que, como es habitual, me llegó banalizado, y ahora empiezo a recuperar de sus fuentes,
Resumiendo: Para satisfacer nuestras necesidades básicas, desde el hambre de comida al de afecto, necesitamos a los demás. Una vez esas necesidades básicas están satisfechas, podemos intentar alcanzar otras metas superiores en la “pirámide”, pero se trata de una ncesidades y soluciones que no encontraremos fuera, sino que debemos buscar dentro de nosotros mismos. Cuando estamos en esta etapa ya no necesitamos a los demás, aunque sigamos en relación con ese entorno no tanto para recibir de él, sino para aportarle de una forma desprendida o desinteresada.
Como la otra mitad de mi cerebro está en lo que pasa en nuestra profesión y cómo podemos redefinir y reconducir lo que hacemos, se me mezclan unas cosas y otras de una manera que me parece útil o creativa.
Hablamos de adaptar las herramientas de otros mercados, sobre todo del USA, al nuestro, y se me ocurre que más bien debemos redefinir cómo queremos ser, y no partir de cómo somos, puestos que lo que somos es el producto de un pasado que no volverá a ser, y que en buena medida nos ha llevado a trabajar de una forma que no tiene futuro. Se me ocurre que la profesión inmobiliaria no debe redefinirse en función de que los inmobiliarios no quieren colaborar o no son honestos, de que los vendedores no quieren dar la exclusiva o que lo que quieren es puentearnos, de que los promotores no confÃan en nosotros y quieren seguir vendiendo ellos… Partiendo de todo esto solo llegamos a adaptarnos a las motivaciones de los demás, y no estoy seguro de que podaamos sobrevivir en las situaciones adversas.
Siguiendo a Maslow, creo que la Profesión del Inmobiliario debe Autorrealizarse, definir sus modelos . En ese momento podrá relacionarse de tú a tú con propietarios y promotores de una forma desprendida, y decirles con honestidad que necesitan dejarnos comercializar sus productos en exclusiva si quieren triunfar en sus objetivos de vender.
Claro que, en estos momentos en los que necesitamos las soluciones, no se si son los más adecuados para mirar a las cumbres de la pirámide, y la mayor parte de la gente se verá encerrada en el cÃrculo vicioso de la satisfacción delas necesidades básicas.



En momentos de crisis, las necesidades que aprietan son las de la parte baja de la pirámide, pero las que realmente dan una solución sostenida, son las acciones destinadas a satisfacer las necesidades superiores, a costa de:
- aguantar sin vender hoy,
- dedicar tiempo a formarse,
- definir un plan de negocio,
- especializarse y diferenciarse.