La gente quiere confiar, necesitamos confiar. La confianza es la base de la relación y de la sociedad. Pero tememos confiar; tememos sentirnos luego defraudados, tememos equivocarnos y culparnos del error, de la ingenuidad.
El otro día un “amigo” intentó venderme un sistema multinivel para vender un producto milagroso para la salud. Aun sabiendo que era un timo, me fascinó ver cómo yo mismo quería creérmelo y confiar, y tenía que esforzarme y aplicar grandes dosis de sensatez para impedir contagiarme de la ilusión de que eso pudiera ser verdad: hacerte rico repartiendo salud entre tus semejantes.
No hay nada más vírico que la confianza. La confianza es un virus que nos encanta pillar porque la necesitamos para vivir en sociedad y para ayudarnos a decidir. La confianza se contagia fácilmente a los que nos rodean. Es más fácil transmitir un kilo de confianza a un amigo, a un familiar o a un compañero de trabajo, que transmitir un gramo de confianza a un desconocido. De aquí el ya famoso “¡no trabajes con desconocidos!” de Larry Kendall, el maestro del Ninja Selling.
Está esa gente que unos llaman “conectores”, y otros “estornudadores”, que siempre andan aconsejando y recomendando, y esos son los mejores para difundir el virus. Y a otros hay que recordarles de forma más o menos sutil que nos encanta que nos recomienden, que se lo agradeceremos mucho, que trataremos de forma especial a los que vengan de su parte, que se lo agradecerán mucho…
La gente que habla bien de ti y recomienda tus servicios forma tu esfera de influencia, una red social que canaliza tus mejores clientes hacia ti. El cliente que viene preguntando por ti ya viene contagiado del virus de la confianza.
Eres un coste adicional para el que viene interesado por una propiedad
Eres un valor añadido para el que viene preguntando por ti.
A pesar de ser un desconocido, trae "dinero" en esa cuenta corriente emocional de confianza que dice Stephen Covey que mantenemos con las personas con las que nos relacionamos.
No se construye la esfera de influencia en un ejercicio o en dos, pero quien quiera tener un negocio duradero y rentable haría bien en medir y presupuestar el desarrollo de su esfera de influencia tanto o más que el número de operaciones realizadas.



Totalmente de acuerdo contigo Fernando, si actúas conforme a tus valores, y creas relaciones basadas en la confianza, no importa en qué negocio estés, ahora o en el futuro, la gente confiará en ti y seguramente encontrarás más oportunidades de hacer amigos y negocios. Por eso ante todo, soy Rocío y siempre y ante todo actúo conforme a mis valores.
Construir relaciones de confianza es un proceso a medio y largo plazo, que requiere paciencia y convencimiento en tu buen hacer.
Es justo lo último en lo que estaban interesados muchos de los empresarios que se adentraron en el mercado inmobiliario en la época del boom. Por eso mismo aquellos ya no están, dejando atrás una mala imagen que han de soportar los que si han demostrado su profesionalidad.
Cliente-amigo, una quimera o una realidad alcanzable, tú eliges.
Hay dos actitudes: centrarte en lo que eres, en el hoy, en la cuenta de resultados de este mes, o empezar a pensar en la jubilación, en lo que debe valer tu empresa en ese día, en el futuro. Para el desarrollo de tu empresa necesitas sembrar hoy para recoger en el futuro.
Es una paradoja que sea ahora cuando tengamos que invertir en algo que no sea sacar adelante la cuenta de resultados de este mes. En el pasado no fue necesario, pero hoy es el momento de trabajar con un ojo puesto en el medio y largo plazo, y construir para luego.
Hola amigos,
estoy de acuerdo que es difícil mantener ahora mismo las dos actitudes que Fernando expone 1º. Buena cuenta de resultado actual y 2º Ir preparando una buena jubilación o lo que es lo mismo que tus clientes siempre te recomienden. Sin embargo se consigue, si es verdad que debes de tener buenos hábitos , excelente preparación y mucha constancia. Siempre hacer negocio con gente conocida. Es una buena suerte, saber atraerlas¡¡¡¡
Si tu cliente te recomienda es que lo estas haciendo bien. Nuestras ventas son 100% gente que nos conocen, 11 años tienen 4.015 días ahora me di cuenta que los invertí muy bien.
Eso es importantÃsimo, porque al trabajar así consigues que tu empresa valga más y más cada día.
Si seguimos sin regulación, cualquiera podrá abrir una inmobiliaria, y con más o menos dinero podrá tener un cartel mejor o una marca mejor que la tuya, pero lo que el costará años y años será hacer lo que tu has conseguido en años y años de meterte en la cabez de la gente, por tu forma de trabajar.
Así que, si lo quieren, tendrán que comprarte tu negocio. Ese valor es tu jubilación… si no trabajas para ir construyendo valos, o vas reinvirtiendo en otra cosa, o no podrás jubilarte.